En el panorama actual, el consumo con conciencia ambiental, que busca minimizar el impacto ecol\u00f3gico y maximizar el beneficio social, se ha reducido dr\u00e1sticamente en Espa\u00f1a. Un estudio elaborado por la consultora 21gramos indica que este tipo de consumo ahora representa \u00fanicamente el 5% del total, mostrando una disminuci\u00f3n de tres puntos porcentuales en comparaci\u00f3n con el a\u00f1o previo. Los factores determinantes de esta tendencia incluyen una menor preocupaci\u00f3n por el medio ambiente, el encarecimiento de la vida y una p\u00e9rdida de fe en las promesas de las empresas.
El Desinter\u00e9s Ambiental y la Priorizaci\u00f3n del Aspecto Social en las Decisiones de Compra en Madrid
El mi\u00e9rcoles 22 de enero de 2026, la consultora 21gramos dio a conocer en Madrid su an\u00e1lisis anual sobre las marcas y sus valores. Este informe destaca una marcada disminuci\u00f3n en la credibilidad de las empresas, una situaci\u00f3n que no se hab\u00eda observado desde los tiempos de la pandemia. Los resultados, basados en la opini\u00f3n de aproximadamente 1.400 ciudadanos y 300 expertos, revelan que, ante la incertidumbre econ\u00f3mica, los consumidores han optado por relegar las consideraciones medioambientales, enfoc\u00e1ndose en cambio en aspectos sociales y en su entorno inmediato. El informe categoriza a los compradores en tres grupos: los "consecuentes", que incluyen a los responsables y se inclinan por pr\u00e1cticas \u00e9ticas y sostenibles; los que est\u00e1n en transici\u00f3n hacia una mayor coherencia; y aquellos que no manifiestan inter\u00e9s alguno en el impacto de sus adquisiciones. Estos \u00faltimos han alcanzado su punto m\u00e1ximo, constituyendo un 25% de la poblaci\u00f3n, un aumento significativo desde el 16% de 2024. Por otro lado, los consumidores responsables pasaron del 46% al 34%, mientras que los conscientes crecieron del 38% al 41%.
La b\u00fasqueda de productos sostenibles y \u00e9ticos por parte de los consumidores ha ca\u00eddo notablemente, de un 59% en 2024 a un 45% en la actualidad, y un 64% en 2022. El n\u00famero de espa\u00f1oles que ignoran las condiciones relacionadas con el impacto ambiental en sus compras ha crecido del 36% al 55%. Asimismo, aquellos que no consideran el impacto del transporte al viajar aumentaron del 47% al 64%. Incluso entre los consumidores m\u00e1s comprometidos, la preocupaci\u00f3n ambiental en la elecci\u00f3n del transporte disminuy\u00f3 17 puntos, y la b\u00fasqueda de productos sostenibles cay\u00f3 19 puntos. Esto subraya una tendencia generalizada a no priorizar el factor ambiental. En contraste, la necesidad de adquirir ropa nueva se redujo del 53% en 2024 al 40% en 2026, lo que sugiere una mayor aceptaci\u00f3n de la econom\u00eda circular y la segunda mano. A pesar de que la inflaci\u00f3n ha llevado a muchos a priorizar la relaci\u00f3n calidad-precio sobre los criterios \u00e9ticos, seis de cada diez ciudadanos son conscientes de que los productos baratos a menudo se fabrican en condiciones socioambientales menos deseables. Adem\u00e1s, el porcentaje de personas que compran marcas con iniciativas sociales o ambientales demostrables se ha reducido a la mitad desde 2024, situ\u00e1ndose en un 7%. No obstante, m\u00e1s de la mitad de las marcas han adoptado decisiones estrat\u00e9gicas orientadas a un impacto positivo, y un 81% ven esto como un est\u00edmulo para la innovaci\u00f3n. Paralelamente, siete de cada diez consumidores a\u00fan valoran a quienes consideran el impacto en sus decisiones de compra y buscan h\u00e1bitos m\u00e1s coherentes.
La coyuntura actual nos invita a reflexionar sobre la compleja relaci\u00f3n entre las intenciones de los consumidores y las realidades econ\u00f3micas. La disminuci\u00f3n del consumo responsable no solo refleja la presi\u00f3n inflacionaria, sino tambi\u00e9n un posible cansancio o desconfianza hacia los mensajes de sostenibilidad de las marcas. Es crucial que las empresas no solo comuniquen sus iniciativas, sino que demuestren un compromiso genuino y transparente, y que las pol\u00edticas p\u00fablicas fomenten un entorno donde la opci\u00f3n m\u00e1s sostenible no sea tambi\u00e9n la m\u00e1s costosa. La educaci\u00f3n del consumidor y el acceso a informaci\u00f3n clara son fundamentales para revertir esta tendencia y revitalizar el inter\u00e9s por un futuro m\u00e1s verde.